Naranja Pablo IV #sineditar.-

Me arrellané en el CarCor con la satisfacción de las 4000 palabras perfectamente traducidas. El lunes salía para Lima y ese era mi último trabajo freelance por las próximas tres semanas. Podría haber aceptado otro de 2000 palabras, pero eso significaba sacrificar mi fin de semana en Carlos Paz con la Elis.
Mi estado de cansancio era tal que me había olvidado de cargar el celular, así que venía retaceando la batería para que la banda de sonido de Hedwig and the Angry Inch -la de la película, la del teatro no la tengo- sonara en el viaje de vuelta a casa. Es curioso como siempre pensaba en Carlos Paz como “casa”. Hacía varios años que vivía en Córdoba Capital y nunca me ahorraba comentarios despectivos sobre la Villa (especialmente en verano y particularmente sobre el Fantasio), pero siempre me alegraba volver.
La música estaba por empezar cuando la persona del asiento de atrás me encajó dos sendas patadas en la cintura. Estaba imaginando todas las cosas que jamás le diría cuando una voz antipática, pastosa, chillona y conocida sentenció sin fisuras:
– La transición desde el ovolactovegetarianismo te está tomando demasiado tiempo, Pablo.
Nueva patada en la cintura. Era la misma voz nasal e insufrible que le preguntaba a Rubén que cuándo se iba a acordar de traer palta, que la palta es sumamente nutritiva, que un día le iba a hacer probar palta con limón y vegarones. Ella no te honraba con un plato, pensé más de una vez con sorna, ella “te hacía probar”. Patada número cuatro. Me sentí incómoda y descolocada como si me hubiera cruzado a mi ginecólogo en un recital de los Foo o al bombón de mi otorrinolaringólogo comprando pomada antimicótica. Y no podía parar de tenerle compasión al Naranjapablo. No me gustan las cosas y gente fea de este mundo. A la mierda Hedwig, pensé, esta no me la pierdo por nada. Agarré el celular y abrí Whatsapp.-

Naranja Pablo III – #sineditar.-

Naranjapablo. Así, todo junto. Seguíamos el idilio con suma atención. La Noe (que para estas cosas es mandada a hacer) se transformó en la wing woman perfecta. Pasaba por la verdulería a la mañana, mientras la Nati estaba en el local y Pablo cursaba Costos y gestión I. Sabíamos hasta en qué comisión de prácticos, porque Celeste había cruzado datos en Google, con la tozudez y la pericia que la caracterizaba para este tipo de tareas.
Al llegar al local, Noe nos actualizaba: nos contaba por Whatsapp la letanía de quejas del gordo Rubén a cualquier vieja con tiempo. Que no le comía más carne, que le traía DVDs sobre el “horror que atraviesan las gallinas ponedoras”, que lo había enganchado queriendo quemar una campera de cuero que vale como una luca, que la puta madre que la parió a la gordita esa. La Noe también incluía información sobre lo hot del empleado, un enano de nombre Oscar al que ninguna de nosotras tocaría ni con un puntero láser.
Yo pasaba a la tarde. Me fascinaba la metamorfosis del Pablo. Luchi, intuitiva como siempre, decía que Pablo había cambiado los deseos de su padre por los de su clientanovia (el status de su relación era incierto). Una pasada por la verdulería, después de un Skype cansador con los coreanos, le había alcanzado. Loly, con esa demoledora capacidad de síntesis, lo llamaba “pendejo pelotudo”.-

Naranja Pablo II #sineditar

- (…) bueno, pará, pero entonces, qué pasó? – preguntó Celeste, haciéndole un gesto a la Luchi para que le tire más maicena al plato.
– No, no pasó mucho, eh -le aclaré, mientras ayudaba a la Loly a contar los cubiertos – Estábamos con la Noe…
– Veníamos de Curves, a comprar la lechuga para completar el plato- terció Noe, dejándole de cantar “Bye, bye, bye” de N’Sync a los Doritos que estaba machacando en un bowl.
– Exacto. Y entonces apareció la piba esta a comprar cosas. Tenía el pelo como Dawn O’ Porter. Si Dawn O’ Porter no se lavara el pelo – informé.
– La concha del mono, Loly, te estamos haciendo un kilombo bárbaro- se rió Luchi, con el pelo lleno de maicena – Y entonces?
– Le cambió la vida al Naranja Pablo. Se le enamoró ahí mismo. Le puso cara de… -les expliqué con quince referencias a Dave Grohl, Chris O’Dowd y el siete de Aldosivi.-

Naranja Pablo #sineditar.-

Empecé a comprar en Naranja Pablo por dos motivos. El primero es obvio: una verdulería llamada en honor a un cítrico y a un hijo (asumí que era un hijo) se me antojaba de lo más divertido.
Y, en segunda, porque me vendieron una mandarina -si, una sola, sin protestar- en esos días de extrema austeridad que precedieron a mi viaje a Nueva York.
Naranja Pablo estaba regenteada por un ex-ferretero de La Calera, un bruto que sabía tanto de verdulerías como yo de electromecánica, y para quien la mudanza a Córdoba Capital era el colmo del ascenso social. Pablo (si, el hijo) lo secundaba: un pendejo destinado a cumplir mandatos familiares, como su carrera de Administración de Empresas en la Nacional, su fanatismo por Instituto, su gusto por el asado y las rubias culonas, y otra cadena de gustos y aspiraciones pequeño burguesas que le inspiraban tanta pasión como a mí viajar otra vez a Lima capacitar a 35 traductores.
Seguí comprando en Naranja Pablo por dos motivos. El primero es obvio: a pesar de que nunca tenían palta y las mandarinas siempre estaban secas, mi pulsión de etnógrafa quería estar cerca para cuando estallara el drama familiar (es decir, para cuando Pablo largara a la mierda administración, o se presentara con una morocha marimandona hincha de Belgrano). El segundo, evidente: a la Loly le parecía tan divertido como a mí el nombre de la verdulería.-

Esas noches son particularmente difíciles. Acostada en la cama, con miles de hormigas caminando por las piernas, con espasmos en los dedos de los pies y la garganta que se cierra con el dolor levando en la tráquea. Lo más complicado, contó, es no sucumbir en la tentación de resolverlo dándose hasta el cansacio con el cucharón de madera en las piernas y en los brazos. A veces, insomne, lloraba pensando cuán fácil y satisfactorio le era dormirse después de.-

María Pien – Malinalli.-

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A María Pien la escuché por primera vez en el Ciclo Traspapelados en la Casa Nacional del Bicentenario. Una de esas jipadas lindas en las que siempre está involucrado Jerónimo Moretti – de quien hablaré en otra ocasión, porque tengo pendiente la reseña de su primer libro de cuentos, Contratiempo.

María Pien, decía. Su forma de moverse y de hablar y de community managear sus redes sociales (?) peca un toque de ampulosidad-muletillera-porteña-a-los-saltitos-entre-unicornios-y-arcoiris-silbando-el-arroz-con-leche PERO (un gran pero, un pero capslockeado y así, con negrita), su música es limpia, linda y honesta. Que en definitiva es lo único que importa. Así que la empecé a seguir en su página de Facebook y amé groso “La vuelta manzana”.

Malinalli es su segundo disco y forma parte del catálogo del sello de gestión colectiva Elefante en la habitación. Es nuevito -salió el 15 o 16 de abril, creo- y es sencillo, natural, franco, juguetón, poco pretencioso y en eso radica su enorme belleza. Así que, nada: háganse el favor.-

 

 

(ego)cripta recomienda: @cocalait, Foo Fighters y siete temas para iniciar la semana (14.04).-

Por obra y gracia del Espíritu de San Lenin, esta semana @cocalait pasará de visita por Buenos Aires. En honor a ella y al Santo Patrono Dave Grohl, los siete temas para iniciar la semana son:

1) All my life

2) Cold day in the sun

3) Walking after you

4) Best of you

5) Learn to Fly 

6) Everlong

7) The pretender (por supuesto :p)

¡Te quiero, @cocalait!

(ego)cripta recomienda: siete temas para iniciar la semana (07/04/2014).-

1) Nick Mulvey – Juramidam (*)

2) Matthew. E White – Steady Pace

3) The Pastels – Chech my heart

4) Foo fighters – All my life

5) Guns ‘n Roses – Estranged

6) Ashlee Simpson – LOVE (**)

7) Pink – Blow me one last kiss (***)

(*) Llegué a Nick Mulvey vía el canal de YouTube de Faceculture, una plataforma online de música y líder de mercado en Países Bajos. Es mi tema de la semana, la melodía calza justo. Para conocer un poco más de Mulvey, recomiendo visitar este link, que incluye la review de su segundo EP (“Fever to the Form”, del 2013). Ah, lo que sí: en inglés.

(**) Vengan de a uno.

(***) Vengan de a los que quieran.-

Movits!: porque se puede ser sueco y -aún así- tener onda.-

movits_maskinen

Unos posts más abajo hablaba de 3Voor12, una plataforma multimedia de VPro que me permitió conocer mucha musiquita copada. Un gente copada es Asgeir, un islandés que hace folk melódico y del cual no voy a hablar aquí (?). Lo cierto es que -y como suele suceder- el clic del clic en YouTube me permitió llegar a bandas con un estilo dansband y, de ahí, finalmente a Movits!

Movits! es una banda de Luleå, que hace una mezcla de swing y hip hop (con algunos toques de pop no reconocidos, para mi gusto) que la descose. Imaginen al Cuarteto de Nos, pero con talento de verdad y habituados al clima subártico. Cualquiera. OK, no (?).

El primer álbum de estudio es “Äppelknyckarjazz” (2008). La traducción en español (cortesía del Traductor de Google) no tiene ni pies ni cabeza. Forzando un poco el inglés y buscando referencias en otras páginas sería algo así como “Jazz For Apple Thieves” o “Music For Market Thieves“. En 2011 sacaron “Ut ur min skalle” (Fuera de mi cabeza) y en septiembre del 2013 editaron “Huvudet Bland Molnen” (La traducción te la debo).

Comento lo obvio: no tengo ni puta idea que dicen, pero son más geniales que la concha puta de tu madre.

Su canal de YouTube, acá.-

freud slumdog former boyfriends

La escena inicial me sorprende: estoy en ese pasaje -horroroso y particular- de Slumdog Millonaire en la que le queman los ojos a un pibito. Formo parte de una línea de mujeres, tendida sobre una larguísima tarima de madera.
G, ese que detesto, se dedica a vaciarle la cuenca de los ojos a la hilera de minitas, con la misma expresión ausente, desinteresada, inconsciente y divertida -si tal cosa es posible- que conocí tan bien y que llegué a temer con un miedo primitivo.
Mi turno. Me arranca los ojos. Los está por echar en el montoncito de globos oculares que tiene en un rincón. Cuando me doy por perdida, L. pesca mis ojos y me sonríe. Me promete que va a llevárselos a M. De algún modo, todo va a estar bien. Pero diviso -a través de mis ojos en las manos de L., que corre- que mi hijo espera su turno, al final de la hilera. Se me rompe el corazón. Cuchara en mano, metódico, G. avanza hacia mi hijo. Unos dedos de metal me estrujan la base de la tráquea, ahogando el grito que anticipo inút..
– Te desperté porque no parabas de llorar.

***

- Viste una de esas pesadillas horribles? En las que sabés que es un sueño, que nada es real, pero que no te queda otra que transitarlo sufriendo como una condenada? Así.
– Si.
– Es curioso como cada uno de mis ex novios se transformó en una imagen psíquica puntual. Cada vez que aparecen, puedo anticipar qué sensación voy a experimentar, independientemente de la “trama” del sueño. Cuando aparece S. sé que voy a sentir inseguridad, incertidumbre, zozobra, y un generalizado odio hacia mi misma. Cuando aparece G., me espera sufrimiento. Y, cuando aparece L…
– Ay, sí, cuando aparece L está todo bien, bla bla – dice M. con un ligero tono de sorna que no puede evitar y que se acentúa cuando le sonrío.
– No. Pensaba más en la seguridad. L. es la posibilidad del bienestar. La posibilidad de la redención.
– Si, es cierto.

(Silencio)

- Deberías escribirlo, para exorcisarlo.
– Pensaba lo mismo.

3VOOR12 – Música ♥

A 3VOOR12 llegué en Facebook a través de Salt Magazine y Flow Magazine, dos publicaciones holandesas que me gustan porque soy una pelotuda snob poco viajada que se obsesionó con ese país después de que le pagaran una semanita en Den Bosch por laburo.

3VOOR12 es una plataforma multimedia de VPro (*) de música alternativa: tiene 2 canales digitales de TV, emisoras digitales, un sitio Web + YouTubeTwitter y Facebook, un evento semanal de música en vivo y presencia en distintos festivales (Pinkpop, Noordeslag, Lowlands, etcétera).

Si bien su sitio Web está en holandés, y lo mismo su página de YouTube, Facebook y Twitter, Google Chrome permite hacer la traducción al inglés –o si no siempre está nuestro amigo fiel, Google Translator. El laburito vale la pena: encontré mucha música harto copada y jipadas lindas como Behind Closed Doors, presentaciones en ascensores y otras habitaciones pequeñitas en Países Bajos.

(*) VPRO forma parte del sistema de medios públicos holandés.

(aucun objet).-

Ante todo, soy hija de mi padre. Esta afirmación, que descolla por lo pelotuda y evidente, es la síntesis de complejas operaciones psíquicocorporales. Por herencia o crianza soy -ante todo- hija de mi padre.-