Onda: no da que seas tan lindo.
Fijate.-
edit: Y se me va a terminar la cursada y no te vas a enterar de cuánto me gustás.-
Onda: no da que seas tan lindo.
Fijate.-
edit: Y se me va a terminar la cursada y no te vas a enterar de cuánto me gustás.-
El disco The River Ain´t Too Much to Love, de Smog, te condimenta deliciosamente cualquier cuadro depresivo.
De nada, chicos, lo hago por ustedes.-
O yo me estoy perdiendo de algo re-groso o, en realidad, son dos pelotudos.-
Siempre me ha parecido que el rango distintivo de nuestra familia es el recato. Llevamos el pudor a extremos increíbles, tanto en nuestra manera de vestirnos y de comer como en la forma de expresarnos y de subir a los tranvías (…). Quisiera aclarar que estas cosas no las hacemos por diferenciarnos del resto del barrio. Tan solo desearíamos modificar, gradualmente y sin vejar los sentimientos de nadie, las rutinas y las tradiciones. No nos gusta la vulgaridad en ninguna de sus formas, y basta que alguno de nosotros oiga en la cantina frases como “Fue un partido de trámite violento”, o “Los remates de Faggioli se caracterizaron por un notable trabajo de infiltración preliminar del eje medio”, para que inmediatamente dejemos constancia de las formas más castizas y aconsejables en la emergencia, es decir: “Hubo una de patadas que te la debo”, o: “Primero los arrollamos y después fue la goleada”. La gente nos mira con sorpresa pero nunca falta alguno que recoja la lección escondida en estas frases delicadas. Mi tío el mayor, que lee a los escritores argentinos, dice que con muchos de ellos se podría hacer algo parecido, pero nunca nos ha explicado en detalle. Una lástima.
Julio Cortázar. “Etiqueta y prelaciones” – Historia de cronopios y de famas.-