De un tiempo atrás a esta parte, no hago sino escuchar cómo la no-renovación de la licencia de RCTV es un “ataque a la libertad de prensa”. La equivalencia no es inocente: tal parece que no permitir que los licenciatarios privados establecidos continúen explotando ese ancho de banda del espectro radioeléctrico es, directamente, una patada en las pelotas de la democracia occidental. Let me tell you something, sweeties. La discusión es más compleja, hay que mirarle las costuras a este tipo de mensajes. Arranquemos.
El espectro radioeléctrico es un recurso finito y disputado que constituye un bien social administrado por cada Estado Nacional. En criollo, a cada país le toca un cacho y, como es de todos los ciudadanos, sufre o experimenta el mismísimo sino de todos los recursos sociales: se delega la representación en el Estado que decide, por medio de esos instrumentos legales tan divis que son las leyes de radiodifusión, cómo carajo se va a explotar ese bien. En el caso de Venezuela, el 27 de mayo del 87 se publicó en la Gaceta Oficial el decretito 1577, que reglamentaba las concesiones de licencias bajo la Ley de Telecomunicaciones del ´40. El primer artículo de ese decreto señala que las concesiones tendrán un plazo de veinte años. RCTV había sido autorizado a funcionar en 1952, pero como la ley del 40 no estableció plazos sino hasta su reglamentación en el ´87… ocupan una señal desde hace 55 años. Ah, y jamás se retiraron derechos adquiridos.
Cuando dió el relojito de los 20 años, es el estado de Venezuela quien tuvo, como corresponde, la potestad de decidir si se le daba por el quinto forro de las pelotas renovarle la concesión a RCTV o si prueba con otro prestador. Es decir, hay cumplimiento de la letra de la ley, no ataque a la democracia, ¿vamos entendiendo?.
Una vez que eso quedó claro, podemos ponernos a discutir sobre un manejo discrecional en la concesión de las licencias, cómo no. Podemos discutir sobre si Chávez le pone onda al pluralismo informativo o no. Pero no confundamos los tantos, muchachos. Es peligroso.-
RCTV (o sobre cómo el culo no tiene nada que ver con el mes de agosto).- Junio 29, 2007
Cosas que digo II.- Junio 29, 2007
“Las dimensiones del arbusto dan cuenta del tiempo de abstinencia”.-
E. E. Cummings (espero que se escriba así porque…).- Junio 26, 2007
He aquí el más profundo secreto que nadie conoce
He aquí la raíz de la raiz y el brote del brote
Y el cielo del cielo de un árbol llamado vida;
Que crece más alto de lo que un alma puede esperar
O una mente puede ocultar,
Y éste es el prodigio que mantiene a las estrellas separadas.-
She.- Junio 18, 2007
Sin mí, se aterra. Ya no tiene espejo en donde mirarse.
Pero es que no, no, no y NO. No quiero que nadie me encuentre.-
Just my very best friend.- Junio 18, 2007
Feliz cumpleaños, pendejo de mierda, hijo de un vagón de putas.
Viviremos en concubinato con Lilo a dieta de bizcochuelo de limón y brownies de chocolate.-
Fauna de Call Center: Hoy, los Supervisores.- Junio 16, 2007
En el Set (es decir, en el galpón refaccionado en el que apilan a los pendejos y a las Commodore 64 en sendas cajitas de madera de fibrofácil) la máxima autoridad visible cotidianamente son los Supervisores.
Algunas consideraciones generales sobre ellos:
1.- Empezaron a trabajar en la empresa como encuestadores y han ascendido milimétricamente en la escala jerárquica. Trabajan más horas con un salario mediocre, pero el sólo hecho de pensar en ejercer algún grado de coacción sobre teens que recién comienzan a incursionar en el mundo laboral les pone la piel de pollo, les atiesa los pelillos del pubis: compensa ampliamente cualquier contradicción con criterios de racionalidad económica en el día de pago.
2.- Recubren su tarea de misterio. Quieren hacerle creer a los pibes que su trabajo es equiparable al de un neurocirujano, cuando en realidad es de público conocimiento que la totalidad de su misión consiste en cargar cuestionarios en la Web, asignar tareas a los encuestadores, insistir con tremenda cara de ojete que con reiniciar la computadora se resuelve todo, preguntarse qué personaje de Friends sería cada uno, usar el MSN Messenger y comer tarta de calabaza todos los mediodías.
3.- Generalmente estudiaron alguna carrera inútil en una universidad privada, admiran a Cora Cané y están suscriptos al newsletter de Secretarias en Red de Connie Eastman. Pese a sus pretensiones de autoridad y señorío, son serviles empleaduchos cuya máxima aspiración en la vida es continuar siendo preceptores de adolescentes que harán cosas más significativas en su vida que permanecer anclados en un trabajo pedorro de alta rotación.-
Tipología de supervisoras femeninas:
Partimos de la base que, y robando las palabras de Mitchell, estas mujeres se detestan recíprocamente, como los primeros Triunviros de Roma. Su estrecha alianza se debe, probablemente, a las mismas razones.
1.- La hembra alfa:
De movida, de cara es más fea que la mierda, lo que le hace juego exquisitamente con la personalidad. Una está tentada a pensar que los padres no la querían, que tiene algún tipo de espantoso trauma psicológico que arrastra desde la niñez o que directamente nació sin clítoris. Los encuestadores recibirán un trato acorde a su ciclo menstrual. Estuvo a punto de ser ascendida a jefe de campo, pero sus superiores, sabiamente, comprendieron que eso era sinónimo de un clima laboral que se corta a motosierra. De cualquier modo, es la que detenta la máxima autoridad de facto y la que más se complace en gritar, sancionar y humillar a los pibes.
2.- La Daddy´s girl:
Ésta es la hija del señor que tiene el paquete accionario mayoritario en la compañía. Ergo: está forrada en guita, pero quiere cobrar un sueldito que le permita proclamar, con un mínimo grado de veracidad, que no vive por completo a expensas del padre. Ni a gancho piensa ser una más de los siervos de la gleba, pero tampoco le cabe un puesto que implique ese cierto grado de responsabilidad que interfiera con su carrera terciaria en artes, sus jornadas de grabación de cortos o documentales mediocres, sus allanamientos por ferias americanas, sus fiestas electrónicas, sus narguiles non-sanctos, o alguna pelotudez por el estilo.
3.- La Ex-Gorda Calidad:
Gracias a una productividad media increíblemente elevada, su declarada incapacidad para relacionarse con los demás y una total falta de escrúpulos, ella logró lo que tantas otras de su calaña anhelan: pasar del otro lado de la mesa de entrada. Después de la rigurosa dieta con vistas a un inexplicable casamiento con un hombrón bastante más viejo que ella, quedó reducida a una mujercita insignificante que compensa un padre ausente, una madre sobreprotectora, un tío baboso, el ex novio que la desvirgó y jamás volvió a llamarla, su propaganda de Slim y etcéteras, con una perenne actitud de cachorra rabiosita y caprichosa a la que habría que encaminar a sendas patadas en el ojete.
4.- La Buena Onda:
Para recurrir a una comparación más que barata, la piba viene a ser el oasis del desierto. Tuvo una racha de buena productividad, justo estaban buscando supervisores y quedó. Generalmente está encargada de hacer la capacitación inicial, cosa de que los incautos crean que ser tratado como un ser humano es cosa de todos los días. Es la única que no se refiere a los encuestadores como “esa manga de pendejos pelotudos”.
Tipología de supervisores masculinos.
Generalmente, y al contrario de sus pares femeninos, los supervisores no tienen gran protagonismo en la vida diaria del call center, lo que no implica que no pueda haber excepciones.
1.- El No – Neck
Es la versión masculina de la Buena Onda. Recuerda los nombres de los encuestadores, intenta proveerte de una vincha como la gente y no de un teléfono de ENTEL despeluchado, te saluda cuando llegas y no tiene reparos en dar consejos o preparar finales con sus subalternos. Como hombre, esta más o menos comestible. El tipo suele ser bastante pajero: en su elección de encuestadoras para campañas especiales, el criterio de la capacidad es absolutamente secundario si tienen un buen par de tetas. Sin embargo, y a pesar de exigir estándares de excelencia, se come una del turno de la mañana que para que te cuento.
2.- El Troy McLure
Sin joda: es la versión tridimensional de Troy McLure. Tal es así que, a sus espaldas, algunos de los encuestadores susurran “quizás me recuerde de encuestas tales como” muertos de risa. Egresado en Marketing o Recursos Humanos en una universidad privada con promedio de ocho setenta y tres, intentará aplicar sin resultados significativos alguna de las técnicas inútiles de neurolingüistica, teoría motivacional, biodance u otra taradez de esa calaña. Este ingenuo cree que su trabajo de supervisor es el primer escalón de una brillante y meteórica carrera. En realidad, su carrera no será brillante (mucho menos meteórica) y dará como resultado, es inevitable, un relojito de oro grabado, un número de teléfono de colesterol y un galopante cáncer de próstata.
Edit: Al cierre de esta edición, Troy ya no formaba parte del staff del call center. Fue violentamente despedido por conducta impropia hacia una de sus subalternas.-
Best Wishes.- Junio 14, 2007
Las madres que deciden ir al Abasto con una piara de niños insulsos y memos a las ocho y media de la mañana, deberían ser embestidas por el mismo tren que están intentando abordar.-
Cosas que digo I.- Junio 11, 2007
“Cada vez me están gustando tipos más dientones, no se qué pasa”.-
Fauna de Call Center: Hoy, los Nenes Lindos.- Junio 2, 2007
Están más buenos que tomarse el colectivo vacío. Ellos son los que provocan estragos en las bombachitas floreadas de algodón de sus compañeras con su mera presencia, o, de box a box, con esa voz de machito incipiente que pregunta, con voz acariciadora y monocorde, si usted recuerda la publicidad de Personal en la que aparece la infradotada de Valeria Mazza y, en caso de que si, si le agrado mucho, bastante, poco o nada.
Espécimen uno: el “paranoid android”
Se nota a la legua que este chico tiene issues, serious issues: camina agazapado, alterna entre tres remeras negras de Pink Floyd, arruga los ojos frente a la computadora, generalmente mira con ojillos de ratoncito asustado a su supervisora cuando reparte la distribución, no contesta si se le habla (y si lo hace, arrejunta espasmódicamente la menor cantidad de sílabas posibles), tiene tres uñas de la mano derecha ridículamente largas y mal pintadas de negro y fuma agarrando el cigarrillo de manera harto chistosa. Pero a una no le importa nada, porque a pesar de su innegable inestabilidad mental de autista contrariado por la repetición continua de la escala de satisfacción de Personal, tiene un INC* bastante considerable: ojos azules, pelo castaño claro, una sonrisita de aquellas, un culo chiquito pero buena onda. Además, el muy hijo de puta, es músico.
Espécimen dos: el “¿cómo que tenes 19 años?”
El tipo es terrible morochazo jugador de handball de un metro ochenta y tres que tiene el six pack marcado a fuego en su abdomen lampiño. Sabes que ni de casualidad tiene tu misma edad, pero, pensas, a los veintiuno, veintidós, llega… Haces la pregunta como quien no quiere la cosa, solo para que él le pegue una patada en los dientes a tu libido al comentarte que nació en octubre del `87, que aunque tuviera interés no puede ir con ustedes en Semana Santa porque necesita autorización paterna certificada por escribano para salir del país y que egresó del primario el mismo año que vos del secundario.
Espécimen tres: “Todo bicho que camina, va a parar al asador”
Si lo dejas, se coge hasta a Margarita, la señora encargada de la limpieza. A caballo de una carita bonita, unos ojos preciosos, una sonrisa entradora y una simpatía a toda prueba, el flaco (que en el secundario era uno de esos garroneros encantadores que ligaba golosinas gratis en todos los recreos y tenía tres o cuatro que se peleaban por prestarle las tareas hechas) se la pasa siendo abrazado, besuqueado, manoseado y relojeado las cuatro horas de laburo. Es esa misma simpatía la que lo habilita a decir las guasadas más grandes y proponer indecencias y recibir como pavloviana respuesta risitas, grititos y otras pamplinas de féminas cachondas y descerebradas.
Sobre las amigas de los nenes lindos
De manera esquemática, se pueden diferenciar dos tipologías de amistades. En primer lugar, está el grupo de niñas bien, cuya sensualidad es indirectamente proporcional a su inteligencia. Como en película de Lindsay Lohan, el grupo está compuesto por una perra terrible, una segundona resentida y una tercera irremediablemente estúpida. En segundo lugar, están el par de fuleras. Muchachas a las que, en condiciones naturales, los nenes lindos jamás les hubiesen prestado atención pero a las que, por obra y gracia de la primer capacitación y el box elegido al azar, se han acostumbrado. Y, para bronca de otras, tienen la ansiada prerrogativa de mendigarles con éxito un poco de cariño durante los breaks.-
INC: Índice de Cogestibilidad. Ver http://betoran.blogspot.com para más datos.-
Fauna de Call Center: Hoy, la Gordita Mala Onda.- Junio 2, 2007
1.- La gordita mala onda siempre llega al trabajo o muy tarde o muy temprano, sujeta a los avatares deliciosos del transporte público que la trae desde algún ignoto rincón del primer o segundo cinturón del Conurbano Bonaerense. Uno de sus mayores placeres es relatar, con voz de sufrida, como quedó varada entre estaciones no menos de quince minutos mientras un oficinista, haciéndose olímpicamente el gil, le hacía la de la apoyadita hasta que le encajo un regio codazo en el estómago.
2.- Es una discutidora nata: tiene ideas formadas sobre TODO, incluso sobre aquellos tópicos de los que decididamente no sabe un carajo. Egresada o a punto de egresar de una carrera humanística en la Universidad de Buenos Aires (nada de universidades privadas para ella, ¡por favor!), adopta un aire de superioridad insufrible que incluye una levantada de ceja izquierda y/o sonrisita cínica cuando alguno de sus compañeros emite una opinión que se contradiga con alguna de las suyas.
3.- En su historia clínica, y en relación con el punto anterior, figura una declaradísima incontinencia verbal: la pendeja dice lo que se le ocurre cuando se le ocurre y no tiene reparos en burlarse descarnadamente del prójimo. Es por eso que suele mantener relaciones tirantes con el noventa por ciento de sus fellow encuesteitors, especialmente con aquellas chicas con domicilio en Belgrano que estudian carreras tales como Diseño de Indumentaria en la Universidad de Palermo.
4.- No es fea, pero tampoco muy agraciada. En líneas generales es de mostrador humilde y culo de araña galponera. No la ayuda su incapacidad para elegir un conjunto de ropa que no comente a gritos su pasado de gorda de la división, su voz endurecida por el pucho, su andar y accionar decididamente masculino y poco sutil, su manía puteadora, sus conocimientos de mecánica automotriz y su pasión por el fútbol después del sexo. Para su completa desesperación, todos los hombres suelen considerarla (y escupirle en el medio de la jeta que la creen) un amigo más.
5.- No logra superar el hecho de tener veintitantos en un ámbito laboral en el que todavía priman las anécdotas barilochenses y pasar el umbral de los veinte es aún un horizonte increíblemente lejano. Se frustra cuando no le entienden los chistes, las referencias o las comparaciones y se quiere convencer a si misma de la ventaja comparativa de la experiencia, solo para darse cuenta de que es un consuelo de pobres bastante pelotudo.-
Fauna de Call Center: Hoy, Gordas Calidad.- Junio 2, 2007
Existen especimenes que se repiten en todos los call centers del universo, más allá de ciertos particularismos asociados a la cuestión del trabajo que performan en sí. Las gordas-calidad no son la excepción a esta regla. Son fácilmente reconocibles, a partir de la siguiente nómina de características:
1.- Son gordas que aún no se han resignado a su masa corporal. Si bien este blog enfatiza la necesidad de concentrarse en cuestiones menos superficiales que la talla de cintura o cuántas papadas posee un sujeto a la hora de socializar, también hace especial hincapié en que tampoco da joderle la vida a los compañeros de laburo encuestando con una gamba arriba del CPU si una tiene una pollera demasiado corta y ha decidido que hasta octubre no vuelve a depilarse la zona del cavado.
2.- Como apostilla del punto anterior, las gordas calidad viven comiendo. Mientras que el resto de sus compañeros de trabajo se arriesgan a firmar el legajo disciplinario como falta grave si se los agarra in fraganti mordisqueando una criollita por debajo del escritorio, por alguna razón, ellas no tienen el más mínimo inconveniente si las supervisoras las enganchan tomando el cuarto mate cocido de máquina en lo que va de la tarde o comiendo galletitas Pepitos y llenando el teclado de migas y chips de chocolate mientras encuestan.
3.- Son de la camada vieja. Ellas entraron vía agencia cuando la empresa pagaba medio dólar la hora y tenía solo quince encuestadores en un edificio pedorro sobre la calle Sarmiento. Cuando entras a trabajar, te miran con más desprecio que Babasónico viejo de la época de Pasto. A veces, si te tienen a tiro, se te ríen sin asistirte mientras piloteas tus primeras encuestas, preguntándote por qué mierda el Cati no te pasa de la pregunta catorce y qué garompa es el “onkeydown”, porque no te lo explicaron en la capacitación.
4.- Solo hacen un tipo de trabajo: Calidad. A veces varían para Agente de Ventas o Asterisco 111, pero, generalmente, quedaron encalladas en Calidad, porque ese “es un trabajo súper importante para la empresa” y ellas “tienen más nivel de productividad que el resto”. Repiten ese mantra constantemente, pero en realidad, están hartas de esa encuesta de mierda y acarician el pináculo de sus sueños: llegar a ser supervisora. Del piso de arriba, donde está Mauro, el que les hace temblar la bombacha a su paso y del que hablan, excitadas, cada vez que se juntan en La Cigale a tomar Gancia con Frutilla todos los viernes después del trabajo o durante el break, fumando Virginia Slims y comiendo Yogur Ser con cereales.
5.- Una de ellas, la menos fea y la más jovencita, está enamoradísima del nene lindo del call center. Pero mal. Lo ama desde el primer momento que lo vio llegar, posta. El resto de sus compañeras, que viven vicariamente a través de ella, la incentivan a creer que lo suyo podrá ser, algún día, y urden complicadísimas intrigas para que coincidan en el ascensor, en el check in, en la distribución de las planillas de liquidación o junto al dispenser del agua mineral. También se ocupan de mirar con cara de ojete a todas las féminas más o menos pasables que se le acerquen al nene lindo (aunque solo sea para preguntar el número de campaña o si él tiene la cuota de Escenario Salta), con resultados cuasi nulos. El nene lindo sabe que la muchacha en cuestión está hasta las tetas con él y se reirá de ella con sus amigos en la casa de alguno.
6.- Independientemente de que les paguen a destiempo, que les depositen la plata por tandas, que todavía no les hayan hecho el trámite de la obra social, que las vinchas no anden, que las supervisoras no las saluden al llegar, ellas AMAN la empresa. Con todo su corazón. Generalmente exteriorizan esa pasión asegurándole sonrientes a la abogada del call center que está todo bien que depositen el sueldo de enero el 28 de febrero, en el mismo momento en el que el resto de sus compañeros están en el vergel del pico de presión y empiezan a pensar en cómo manufacturar una bomba molotov en el instante.
7.- El código de vestuario es inapelable. Sus outfits y estilos de peinado son casi idénticos diariamente y solo se manejan en la gama de los blancos, beiges, grises y negros. Lo mismo sucede en las vacaciones (que, por supuesto, se toman juntas en Santa Teresita, Miramar o en la casa de la tía de alguna en Las Toninas): bikinis negras con aros de madera, musculosas de morley blancas sin overlock, polleras de jean deshilachadas y bucito blanco de Cultura para cuando en la playita pinta el fresco. Siempre huelen a Heno de Pravia, a base de maquillaje barata, a chicle Bombky y a la línea 133 de colectivo.
Mi vida como encuestadora III.- Junio 2, 2007
Cosas como “Anda a dormir, que mañana Customer Individuos Movistar Pospago Capilla del Monte te espera” son re-graciosas.-
Mi vida como encuestadora II.- Junio 2, 2007
Por muy piola que te creas, si estas llamando a España y un sevillano te tira “Pues que me has cogido en el baño”, te cagás de risa.-
Mi vida como encuestadora I.- Junio 2, 2007
En muchos casos, sobreviene la paraguayización del referente.-