- (…) escribo y todo, en los apuntes
- ¿Ah, si? ¿Y qué escribís?
- Corazoncitos con tu nombre y el mío. Pero con lápiz, para después borrarlos. Aunque quedan marcados en la hoja. Como los colegiales, en el secundario.
Y ahí nos reímos y se acaba la farsa.-