tengo abierto lastfm, dos archivos de word, tres .pdf sobre gestión del conocimiento, una propuesta que quiere pero no. acabo de perder al bouncing bubbles. se me quemó el café, creo. tengo ganas de postear algo, pero sobre qué, pero claro, con esta pelotudez de las comas se resuelve todo. todavía no le dí a mi mamá los cien pesos de la última cuota del préstamo para el colchón. cómodas, comodísimas cuotas. definitivamente, se me quemó el café. leo el blog de let, y no puedo creer que en una época yo. quiero que pasen los finales. quiero irme a tomar una cerveza con el conejo bolchevique en el escandinavo. quiero que venga a mi departamento y me exija la bufanda para ahora. quiero que no me echen del trabajo porque. quiero revolcarme con vos, quiero, quiero, quiero, quiero que babasónicos deje de hacer discos de mierda para la gilada. mi pelo está imposible, y esta hebilla de mierda no agarra un puto mechón. extraño mi taza de medio litro (me tomaré la totalidad de esa cafetera así el hígado se me vaya en ello). dim borró el video de su risa, no entiendo por qué. hay demasiada gente que se hace fan de frases de los simpsons, me irritan esas notificaciones de mierda en fakebook. el emule, evidentemente, está mal instalado. mi novio – marido es el más lindo de todos. quiero y debo escribirle a dana, al otro dana, a guille, pero por sobre todos, a lilo. lilo es eso, boludo, una contracción. tiene su parte li, y su parte lo, y es el anverso de lolita, y solo los que sabemos: li-lo. aunque haya tarados que le digan li, lili, o peor aún, lilu. ella es como ofelia, una loca linda y calentona que tuvo – tiene tres hamlets, que no supieron quererla y la dejaron morir cada vez. pero el río la escupe, eso está bueno.
debo concederle más reflexión a este tema.-