Frente a una reproducción de “El jardín de las delicias”, con el texto de Bajtín subrayado.
Celeste le explica a Matías sobre la Biblia:
C: (…) y esa es la historia de Abraham, el padre de todas las chicas que te gustaron antes que yo.
M: ¿Putas?
Frente a una reproducción de “El jardín de las delicias”, con el texto de Bajtín subrayado.
Celeste le explica a Matías sobre la Biblia:
C: (…) y esa es la historia de Abraham, el padre de todas las chicas que te gustaron antes que yo.
M: ¿Putas?
pero no sin antes decirte qué lindo – pero qué lindo – es ser tuseñora.-
Vivimos en un país en el que faltan torneros y sobran creativos publicitarios.-
matias: mi amor, no parás de criticar todo! jajajaja. me hiciste reír mucho. es un momento deprimente para los hinchas rojos.
Yo: es un momento deprimente para el fútbol. no sé en qué momento las canchas se transformaron en las pistas de amerika. cobran cualquier cosa y son unos asnos horribles. la única excusa correcta para pedir la expulsión de un rival no puede bajar de fractura expuesta.-

(acá iban todos los apodos cariñosos que no pondré porque sé que a Simba no le gustaría) (acá va la coma) (acá va un te amo grande como una casa).-
- me duele el cuello, ¿me hacés masajes? (te amo, soy tuya, pégame, escupime, haceme mal)
- es que no sé hacer masajes
- ah, ok (¡¿HOLA, hay alguien en casa?!)
hace un poco menos de dos años, ponele, vos andabas de mazel tov, envuelto en polleras (in) significantes – cuá.
yo andaba. mal, pero andaba.
te amo tanto, ruso, rusito, rusón.
hoy le ponemos onda.-
éstos vienen siendo días muy la lucila. de caloventor, de luchar con el calefón cada vez, de juntar cascarones en la playa, de viento sur, de meter los dedos en la arena y sacudirse sin éxito, de desayunar en barlovento, de no ir más allá de la calle neuquén, de nadie por ningún lado (qué susto), de las copias húmedas de historietas del setenta, de ravioles con tuco y estofado, de porquerías artesanales inutilizables, del ruso tironeando de la frazada molesto porque desarmo todo, de mi abuelo, campanita (¿dónde estás?) y mi infancia en todos los rincones, de la lucecita fucsia y los sombreros horribles, de meter diario en los cantos de la puerta, del muelle y de todas esas cosas que ustedes, aunque quieran, no entienden.-
Entonces, él me dice que le dió murra al enano y que lo puso al árbitro, y a mi se me-cae-la-bom-ba-cha.-
- ¿Entro a Terra?
- Ajá, trastorno.
(browsean)
- No hay una mierda.
- Probemos con el Arteplex de Belgrano, que está acá cerca y dicen que tiene películas buenas.
(browsean).
- Mirá está… Rojo como el cielo… ¿Qué te parece?
(ella lee)
- Las películas con discapacitados triunfadores a pesar de todo me rompen mucho las pelotas. O sea, cuando una película se define como un “canto a la vida”, quiere decir que probablemente sea una garcha.-
Yo sé que no soy culpable.
Yo sé que ahora soy feliz.
Yo sé que quería que alguien,
alguien en el mundo piense en mí.
Yo sé que soy inbancable.
Yo sé que te hice reir.
Yo sé soy insoportable
pero alguien en el mundo piensa en mí.-